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Estudiantes de Medicina Veterinaria ayudan a animales afectados por el terremoto en Cali

Mientras Cali continúa enfrentando las consecuencias del terremoto que golpeó a la ciudad y a diferentes municipios del Valle del Cauca, un grupo de estudiantes de Medicina Veterinaria de la Universidad Santiago de Cali decidió poner sus conocimientos y su tiempo al servicio de los animales que también han resultado afectados por la emergencia. Los jóvenes habilitaron una carpa de atención en el Parque Recreativo Chiminangos II, frente a la cancha, donde reciben perros y gatos que necesitan asistencia y brindan apoyo a sus familias en medio de las dificultades provocadas por el sismo.

La emergencia ha dejado también un importante impacto sobre los animales de compañía. De acuerdo con las cifras que nos compartes atribuidas a la Unidad Administrativa Especial de Protección Animal, UAEPA, en Cali al menos 247 animales habrían resultado afectados; 70 mascotas fueron rescatadas con vida, 16 fallecieron y 228 fueron reportadas como desaparecidas. Estas cifras reflejan una dimensión adicional de la tragedia: detrás de cada animal desaparecido o afectado también existe una familia que busca recuperarlo y que enfrenta la incertidumbre de no saber qué ocurrió con su mascota. La UAEPA es la entidad distrital encargada de fortalecer la protección y el bienestar animal en Cali. 

En este contexto, la labor de los estudiantes adquiere especial importancia. Desde la carpa instalada en Chiminangos se brinda asistencia a perros y gatos afectados, además de ofrecer medicamentos y alimento según las necesidades de cada caso. El espacio también se convirtió en un punto de apoyo para las familias que llegan buscando orientación o intentando encontrar una alternativa para atender a sus animales después de haber sufrido daños en sus viviendas o haber tenido que abandonar temporalmente sus hogares.

Los efectos de un terremoto sobre los animales pueden ser diversos. Algunos resultan heridos por la caída de objetos o partes de las estructuras; otros escapan de sus viviendas por el miedo provocado por el movimiento y pueden terminar desorientados, separados de sus familias o atrapados en zonas afectadas. En otros casos, permanecen junto a sus propietarios en lugares donde las condiciones de alojamiento, alimentación y atención veterinaria cambian completamente como consecuencia de la emergencia.

Por eso, las acciones de atención veterinaria representan mucho más que una asistencia médica puntual. También permiten acompañar a las familias en un momento de enorme incertidumbre. Para muchas personas, perros y gatos son integrantes de su hogar y encontrar un animal herido, desaparecido o en condiciones de vulnerabilidad representa una preocupación adicional a las pérdidas materiales y las dificultades que ya enfrentan.

La iniciativa de los estudiantes de la Universidad Santiago de Cali también demuestra cómo la formación profesional puede ponerse al servicio de una emergencia. El programa de Medicina Veterinaria de la institución ha desarrollado anteriormente actividades de voluntariado y acciones de protección animal junto con organizaciones sociales, mostrando una articulación entre la formación académica y el trabajo comunitario. 

Pero la atención no depende únicamente del trabajo de quienes están en la carpa. Las donaciones son fundamentales para mantener esta labor. Los estudiantes están recibiendo alimentos para perros y gatos, medicamentos y otros elementos que puedan ser utilizados para atender a los animales afectados. La comunidad que tenga la posibilidad de colaborar puede acercarse directamente al punto habilitado en Chiminangos y entregar sus aportes.

El punto de atención y donaciones está ubicado en el Parque Recreativo Chiminangos II, Calle 62B # 1A9-250, Cali, frente a la cancha. Allí continúa el trabajo de los estudiantes y voluntarios que decidieron responder a la emergencia desde su campo de conocimiento.

La situación también pone sobre la mesa la necesidad de incluir a los animales dentro de las estrategias de respuesta frente a este tipo de desastres. La protección animal no es un asunto aislado de la emergencia humana: cuando una familia pierde su vivienda, también puede perder el espacio seguro de su mascota; cuando una estructura colapsa, los animales pueden quedar atrapados; y cuando una comunidad debe desplazarse, sus animales de compañía también necesitan alimento, atención y protección.

En Cali, la respuesta institucional en materia de bienestar animal cuenta con la UAEPA, entidad que tiene entre sus funciones la atención y protección de los animales en el Distrito. La existencia de esta estructura institucional es especialmente relevante durante situaciones de emergencia, cuando aumentan las necesidades de atención y rescate. 

Los datos reportados sobre animales afectados muestran además que la emergencia todavía tiene una dimensión que seguirá requiriendo atención durante los próximos días. Mientras algunos animales ya pudieron ser rescatados y otros reciben asistencia, las familias continúan buscando a aquellos que permanecen desaparecidos. Cada reporte puede convertirse en una pista para reunir nuevamente a una mascota con su propietario.

La solidaridad ciudadana, en este escenario, puede marcar una diferencia concreta. Una bolsa de alimento, un medicamento, un insumo veterinario o simplemente la difusión de información sobre los puntos de atención puede contribuir a sostener estas jornadas y ayudar a que más animales reciban atención.

La carpa de Chiminangos se ha convertido así en un ejemplo de cómo la comunidad puede responder a una tragedia desde diferentes frentes. Mientras los organismos de socorro trabajan en la recuperación de personas y estructuras, los estudiantes de Medicina Veterinaria atienden a aquellos que también sufrieron las consecuencias del terremoto y que, muchas veces, no tienen otra manera de pedir ayuda.

La emergencia todavía no termina y tampoco termina la necesidad de acompañamiento. Detrás de cada perro o gato afectado existe una historia, una familia y, en muchos casos, alguien que todavía espera volver a encontrarlo. Por eso, la invitación continúa siendo a donar, apoyar y compartir información para que la atención llegue a más animales y sus familias. La solidaridad también se construye cuidando a quienes hacen parte de nuestras familias, incluso cuando esos integrantes tienen cuatro patas.

Punto de atención y donaciones: Parque Recreativo Chiminangos II, Calle 62B # 1A9-250, Cali, frente a la cancha.

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