El Gobierno Nacional avanza en la atención de la emergencia tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, que afectó a 15 departamentos y 476 municipios.
Según el más reciente balance de la UNGRD, con corte al 21 de agosto, la tragedia deja 321 personas fallecidas, 4.595 heridas, 257 desaparecidas y 364 rescatadas con vida.
La emergencia afecta a 146.188 familias, equivalentes a 284.185 personas. Además, 31.445 viviendas quedaron destruidas y 163.884 presentan daños.
Con la declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica, el Gobierno busca acelerar la atención de los damnificados y poner en marcha la reconstrucción de viviendas, vías, infraestructura educativa, centros de salud y servicios públicos.
El sector asegurador también reporta 10.465 reclamaciones por cerca de $281.000 millones, principalmente por daños en inmuebles.
La emergencia entra ahora en una nueva etapa: atender a las familias afectadas y reconstruir las zonas devastadas por el sismo.




