La violencia golpea nuevamente a la Fuerza Pública: un ataque con drones y explosivos contra una subestación de Policía en el Cesar dejó un uniformado muerto y otro herido.
El subintendente Algemiro Rodelo Canchila murió luego de resultar gravemente herido durante un ataque con drones y dos artefactos explosivos contra la subestación de Policía de San Roque, zona rural de Curumaní, Cesar. Otro uniformado resultó herido y las instalaciones policiales y viviendas cercanas sufrieron daños.
El atentado ocurrió durante la madrugada de este sábado 8 de agosto, apenas un día después de que Abelardo De La Espriella asumiera la Presidencia de la República. Canchila se convierte en el primer integrante de la Fuerza Pública cuya muerte es reportada durante el nuevo Gobierno.
El hecho se produce en medio de una serie de ataques que vuelven a poner la seguridad y la capacidad de respuesta del Estado en el centro de la agenda del nuevo mandatario. Desde el Cantón Militar Pichincha, durante su primer discurso como presidente, De La Espriella había anunciado una postura de confrontación frente a las estructuras criminales y un fortalecimiento de las acciones de la Fuerza Pública.
Por ahora, las autoridades no han atribuido oficialmente el ataque a un grupo armado específico. Equipos de seguridad e investigación fueron desplegados en la zona para establecer quiénes participaron y determinar las circunstancias exactas del atentado.
El ataque en Curumaní se suma al atentado contra el peaje de Mondomo, en la vía Panamericana entre Cali y Popayán, ocurrido también durante la madrugada, configurando una jornada marcada por hechos violentos en distintas regiones del país mientras comienza el nuevo Gobierno.






