Una nueva actualización sobre la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto eleva a 111 el número de personas fallecidas en Cali, mientras 77 permanecen desaparecidas y continúan las labores de búsqueda y rescate. El balance oficial también registra 1.416 personas lesionadas y 88 rescatadas, además de importantes afectaciones en la infraestructura de la ciudad.
De acuerdo con el reporte oficial de la Alcaldía de Cali, entre las afectaciones estructurales se contabilizan 46 edificaciones con colapso total, mientras otras 35 presentan colapso parcial. A esto se suman más de 1.400 predios con daños estructurales y cientos de edificaciones que han debido ser evacuadas preventivamente mientras especialistas determinan si pueden volver a ser habitadas.
Las cifras reflejan la dimensión de una emergencia que continúa activa varios días después del movimiento telúrico. Los organismos de socorro mantienen operaciones en diferentes puntos de Cali, especialmente en estructuras donde todavía existe la posibilidad de localizar personas desaparecidas. Las labores requieren equipos especializados, evaluación permanente de las edificaciones y estrictos protocolos de seguridad para evitar nuevos accidentes durante las operaciones.
El terremoto ocurrió el lunes 10 de agosto y tuvo una magnitud de 7,4, con epicentro en el departamento del Chocó. El fuerte movimiento provocó afectaciones en diferentes municipios del país y golpeó especialmente a sectores del Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y otras regiones del occidente colombiano. Desde las primeras horas, las autoridades activaron los mecanismos de respuesta y posteriormente declararon la situación de desastre para facilitar la movilización de recursos y capacidades hacia las zonas afectadas.
En Cali, la emergencia ha concentrado una parte importante de los esfuerzos de búsqueda. Los equipos de rescate han intervenido edificios colapsados y estructuras que presentan daños graves, mientras familiares de las personas desaparecidas permanecen atentos a cualquier información que pueda indicar que sus seres queridos continúan con vida.
Uno de los lugares que ha generado especial preocupación es el Hospital Universitario del Valle, HUV, donde una parte de la estructura resultó afectada. Familiares de personas cuyo paradero continúa sin esclarecerse han realizado protestas y han reclamado respuestas sobre las labores de búsqueda y remoción de escombros.
Entre estos casos se encuentra el de Héctor Asdrúbal Jaramillo Restrepo, de 56 años, quien estaba hospitalizado en el HUV al momento del terremoto. Su familia ha manifestado que tenía una traqueotomía y que posteriormente habría recibido comunicación a través de WhatsApp desde su teléfono, situación que mantiene viva la esperanza de que pueda ser localizado.
La situación ha llevado a familiares y allegados a exigir que se agoten todas las posibilidades técnicas de búsqueda. Para ellos, cada hora representa una nueva oportunidad de obtener información sobre sus seres queridos y determinar si todavía existen personas atrapadas en las estructuras afectadas.
La emergencia también ha requerido el apoyo de equipos nacionales e internacionales especializados. Rescatistas, unidades USAR, bomberos, organismos de socorro y expertos en estructuras colapsadas continúan trabajando en diferentes puntos de la ciudad. A estas labores se han sumado equipos extranjeros, entre ellos integrantes de los Topos Aztecas de México, quienes llegaron a Cali para apoyar las operaciones de búsqueda y rescate.
La cifra de 77 personas desaparecidas mantiene activa la búsqueda en diferentes sectores. Las autoridades deben verificar cada reporte y cruzar la información entregada por las familias con los registros oficiales, mientras los equipos especializados evalúan las estructuras donde podrían encontrarse personas.
Al mismo tiempo, las autoridades avanzan en la evaluación de los daños materiales. Los 46 colapsos totales y 35 colapsos parciales muestran la magnitud del impacto sobre la infraestructura urbana, mientras los más de 1.400 predios con daños estructurales obligan a mantener medidas preventivas y a realizar inspecciones técnicas antes de permitir el regreso de sus habitantes.
La emergencia también ha generado una enorme movilización ciudadana. Voluntarios, organizaciones, empresas y comunidades han puesto en marcha campañas de solidaridad para recolectar alimentos, agua y otros elementos de primera necesidad destinados a las familias afectadas por el terremoto.
Mientras avanzan las labores de recuperación, las autoridades mantienen como prioridad la búsqueda de las personas desaparecidas. La actualización de 111 fallecidos, 77 desaparecidos, 1.416 lesionados y 88 personas rescatadas muestra que la emergencia continúa y que todavía existen familias esperando respuestas.
Cada cifra representa una historia y una familia que enfrenta la incertidumbre. Por eso, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, Cali permanece en alerta y los organismos de emergencia mantienen desplegadas sus capacidades para localizar a quienes aún no han sido encontrados.
La ciudad enfrenta ahora una doble tarea: continuar buscando a las personas desaparecidas y comenzar el largo proceso de recuperación de las zonas afectadas. La prioridad sigue siendo salvar vidas, atender a los heridos y garantizar que las familias reciban información clara y oportuna mientras los equipos especializados continúan trabajando entre los escombros.






