Una semana después del terremoto del 10 de agosto, el presidente Abelardo de la Espriella presentó en su primera alocución presidencial un balance de la emergencia y anunció las principales medidas que adoptará el Gobierno para atender a las familias damnificadas y avanzar en la reconstrucción de las zonas afectadas. Entre los anuncios se encuentran programas de vivienda, el Plan Milagro de Reconstrucción, la creación del Fondo Milagro, medidas para atender la emergencia, una advertencia contra la corrupción y acciones especiales para el Chocó.
Vivienda Milagro
Uno de los principales anuncios estuvo relacionado con las familias que perdieron sus viviendas. El Gobierno puso en marcha el programa Vivienda Milagro, que contempla soluciones habitacionales para los damnificados, además de subsidios de arrendamiento y otros alivios mientras avanzan los procesos de reconstrucción.
El presidente explicó que primero se realizará un censo y caracterización de las familias afectadas, con el propósito de establecer qué solución necesita cada hogar. También pidió al sector constructor y financiero participar en el proceso, incluyendo mejores condiciones de financiación para quienes necesiten reconstruir o adquirir una vivienda.

Plan Milagro de Reconstrucción
El mandatario presentó el Plan Milagro de Reconstrucción, una estrategia para coordinar al Gobierno nacional con gobernadores, alcaldes, constructores, entidades financieras y aseguradoras.
Una primera estimación calcula que los daños materiales en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas podrían superar los 30 billones de pesos, de los cuales cerca de 24,5 billones corresponderían a edificaciones y 5,5 billones a infraestructura. La cifra puede cambiar a medida que avance la evaluación de los daños.
Dentro de este plan, De la Espriella hizo un llamado al sector privado para participar en la recuperación y pidió a los constructores considerar la donación de utilidades en proyectos de vivienda. También solicitó al sector financiero reducir las tasas de interés para facilitar el acceso a créditos destinados a la reconstrucción.
Fondo Milagro y recursos para la emergencia
Otro de los anuncios centrales fue la creación del Fondo Milagro, que tendrá como propósito canalizar y administrar recursos destinados a la reconstrucción y atención de las zonas afectadas.
El Gobierno tomó como referencia el modelo utilizado después del terremoto del Eje Cafetero de 1999, con el objetivo de articular recursos públicos y privados y agilizar el proceso de recuperación. Además, el Ejecutivo informó que se activó un primer tramo de 200 millones de dólares de un crédito del Banco Mundial para atender las necesidades más urgentes de la emergencia.
Cero tolerancia frente a la corrupción
Uno de los mensajes más contundentes de la alocución estuvo dirigido al manejo de los recursos públicos.
El presidente aseguró que habrá cero tolerancia con la corrupción y advirtió que cualquier persona que intente apropiarse o desviar recursos destinados a las víctimas tendrá que responder.
“El que se atreva a tocar un peso de eso se las verá conmigo directamente”.
De la Espriella aseguró además que los recursos destinados a la emergencia y la reconstrucción serán manejados bajo criterios de austeridad y transparencia.

Chocó, prioridad dentro de la reconstrucción
El presidente dedicó especial atención al Chocó, uno de los departamentos más afectados por el terremoto.
De la Espriella planteó la necesidad de desarrollar acciones especiales para el departamento, al considerar que la emergencia se suma a problemas históricos de infraestructura y condiciones sociales que ya enfrentaban sus comunidades.
El mandatario habló de la necesidad de una intervención de gran magnitud para reconstruir las zonas afectadas y atender las necesidades históricas del territorio.
Emergencia económica
Finalmente, el presidente anunció la declaratoria de Emergencia Económica, una medida que busca permitirle al Gobierno adoptar mecanismos extraordinarios para responder a la magnitud de la tragedia y acelerar las acciones de atención y reconstrucción.
La medida está relacionada con la necesidad de movilizar recursos y adoptar decisiones especiales frente a los daños ocasionados por el terremoto.
Con estos anuncios, el Gobierno presentó su hoja de ruta para la recuperación: atender a las familias damnificadas, garantizar soluciones de vivienda, reconstruir infraestructura, canalizar recursos mediante el Fondo Milagro, vincular al sector privado y financiero y establecer controles para evitar que los recursos destinados a las víctimas terminen en manos de la corrupción.






